10 razones que te impiden bajar de peso

¿Te has preguntado porque no logras bajar de peso?

Lo que probablemente no sabes y muchas veces olvidamos contarte es la relación que tiene lo que piensas, crees y sientes respecto a la comida. Esta relación es igual de importante que lo que comes como tal.

Puedes tener la alimentación más correcta del mundo, per si al mismo tiempo estás en una situación de estrés emocional podrás activar el almacén de grasa y disminuir tu metabolismo.

A continuación te explico las 10 razones principales por las que no logras bajar de peso, que no necesariamente van relacionadas a los alimentos como tal.

  1. Tienes una relación catódica con tu cuerpo y la comida 

Cuando no hay una relación saludable con la comida hay un exceso de estrés en el cuerpo, lo que afecta la regulación de las hormonas apetito, provocando que comas más de lo necesario.

2. No tienes placer suficiente en tu vida

El placer es un gran activador del metabolismo. Al no recibirlo tu cuerpo produce una sustancia llamada neuropéptido, la cual va a provocar que te de hambre. Entonces al restringir demasiado tu alimentación ó no comer nada que disfrutes, estarás provocando que te de ansiedad por comer.

Procura terminar el día con gusto por lo que hiciste y no tengas miedo de experimentar con las comidas para encontrar platillos saludables que disfrutes comer.

3. No estás escuchando los mensajes que tu cuerpo tiene para ti 

El cuerpo es un mensajero que habla a través de sensaciones, enfermedades y condiciones de salud. La ansiedad por comer es un mensaje de tu cuerpo diciendo que hay algo físico ó emocional que arreglar.

Por ejemplo, quizás sientes que no se valora tu trabajo, y esta falta de reconocimiento hace que busques confort en la comida.

Es importante que pongas atención a estos mensajes para arreglar el problema de raíz, de lo contrario el sobrepeso, la ansiedad ó la enfermedad seguirán regresando de manera recurrente.

4. Te falta auto-respeto

¿Qué es lo primero que piensas al verte al espejo? ¿Sueles criticarte, rechazarte y abusar verbalmente de tu cuerpo?

Pasamos varios minutos del día criticándonos, como resultado nos ponemos dietas muy bajas en calorías, nos castigamos con exceso de ejercicio, ó al contrario, nos castigamos dejando de mover nuestro cuerpo e ignoramos las señales de hambre y saciedad que nos da.

Estos pensamientos negativos y esta crítica constante nos hacen entrar en un estado de estrés crónico bajo porque el cuerpo detecta el auto ataque. Con este ciclo repitiéndose día tras día comienzas a acumular grasa y a no desarrollar músculo, aunque estés comiendo “sano” y estés haciendo ejercicio.

5. Hay un miedo en tu vida que no puedes o no quieres resolver

Casi todo el estrés es detonado por un miedo, puedes estar o no consciente de este miedo, pero al final te está engordando constantemente.

No es tan fácil detectarlo porque el miedo puede ser a cualquier cosa: miedo al fracaso, miedo al rechazo, miedo a no ser suficiente, miedo a engordar, miedo a no tener éxito, etc.

Finalmente el miedo es una emoción que si no la procesamos, la vivimos crónicamente. Así se activa nuestro sistema nervioso simpático y se apaga la digestión, desregulan las hormonas del apetito, se acumula la grasa, se dificulta el desarrollo de masa muscular, entre muchas otras cosas.

6. Vives demasiado a prisa

Llega un punto donde la prisa es tanta que dejas de poner atención a lo que comes, no te das suficiente tiempo para descansar y la autocrítica aumenta. Todo esto comienza a convertirse en una fatiga crónica donde la hormona cortisol se sale de control.

El resultado de tener aumentados niveles de cortisol, por alguna razón que aún es inexplicable, se forma la famosa enemiga llantita alrededor del abdomen. Así que si estás luchando por eliminarla, hay que poner atención y si es necesario bajar el ritmo.

7. No duermes bien en las noches

Cuando duermes poco tu metabolismo tiene que alentarse para ayudarte a guardar energía. Además los tejidos no logran recuperarse y la fatiga te impide tomar decisiones saludables ¿O apoco se te antoja un jugo verde cuando dormiste poco?

8. Realizas ejercicio en exceso

El exceso de ejercicio aumenta la producción de cortisol y de insulina, para que tu cuerpo aguante las jornadas tan largas de ejercicio. Cuando se producen en exceso se estimula la acumulación de grasa.

Es la razón por la que mucha gente acude al gimnasio 3 horas, pero realmente no se notan los resultados ¿Te suena familiar?

9. Tienes una sexualidad reprimida

Las represiones casuales tienen una relación muy cercana y compleja con la alimentación. Una represión sexual suele contribuir a comer compulsivamente o tener ansiedad por comer.

10. Te rodeas de personas tóxicas

Nunca falta el comentario negativo de una “amiga” cercana, el familiar que constantemente está en un drama que necesita tu ayuda para resolver, el jefe que no te toma en cuenta ó incluso la pareja que no te sabe valorar.

Si se sale de control, se sabe que las personas rodeadas de relaciones tóxicas tienden a tener más kilos de grasa, en especial al rededor del abdomen, que las personas que tienen una red de apoyo.

Se cree que se debe al estrés que provocan estas relaciones en el cuerpo, en donde es más fácil refugiarse en la comida y en el alcohol.

Así que si ya identificaste a las personas tóxicas en tu vida, decide si es hora de poner límites o continuar permitiendo que interfieran con tu salud.

Referencia: Taller en línea con Maria Montemayor

Paty

Lic. en Nutrición y Ciencias de los alimentos. Amante de la comida en todos sus sentidos. Entrenadora de Pole Fitness y de danza. Debilidades: Tacos dorados de pollo.

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