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7 factores que te alejan de tu peso ideal

Son muchísimos los factores que pueden afectar nuestro metabolismo y nuestro peso ideal. Desde factores nutricionales, metabólicos, digestivos, inmunológicos, medioambientales, energéticos, hasta mentales, emocionales y espirituales.

Hoy quiero compartirte los 7 principales factores que te alejan de tu peso ideal:

  1. Estar peleada con tu cuerpo.

Cuando tú estás peleada con tu cuerpo, aunque ni siquiera estés consciente de esto, estás alterando tu metabolismo y programándolo para almacenar grasa y no desarrollar músculo. ¿Por qué? Cuando tú te peleas con tu mamá, tu pareja, o con tus hijos se eleva tu ritmo cardiaco, se te cierra el estómago, en pocas palabras: activas tu sistema nervioso simpático y entras en un estado de estrés. Y bajo este estado de estrés, la hormona cortisol provoca que almacenes grasa. Lo mismo pasa cuando estás peleada con tu cuerpo (generalmente, cuando te peleas con tu cuerpo, no te contentas al día siguiente. Es un estado de enojo que dura, meses, años, incluso décadas, a menos que aprendas a reconciliarte con él).

  1. Consumo de endulzantes artificiales (edulcolorantes como splenda, aspartame, canderel, y todos los productos light como refrescos, etc.

Es muy difícil que una persona pueda adelgazar, si consume endulzantes artificiales. ¿Por qué? Porque estos químicos que no son reconocidos por tu cuerpo, desregulan los mecanismos naturales de apetito de tu cuerpo. Ya hay muchos estudios científicos que nos enseñan que el consumo de endulzantes artificiales provocan que la persona coma más a lo largo del día, por lo tanto, provocando incremento de peso.

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  1. No comer grasa buena.

Muchas personas que buscan adelgazar, cometen el grave error de limitar su consumo de grasa buena. Irónicamente, una deficiencia de grasa buena en tu alimentación provoca incremento de peso. ¿Por qué? Toma en cuenta la siguiente metáfora: Tu carro está diseñado para funcionar cuando le echas gasolina. Si tú no le echas gasolina, tu carro no prende. Si le echas gasolina con lodo, a lo mejor prende, pero luego se te descompone. Si le echas puro lodo, echas tu carro a perder.

Lo mismo sucede con tu cuerpo. Tu cuerpo está diseñado para funcionar con ciertos macro-nutrientes (proteína, grasa esencial y carbohidratos en forma de fibra). Cuando a tu cuerpo le falta uno de estos macro nutrientes, éste detecta una amenaza a su supervivencia, y lo primero que hará será almacenar grasa, para ayudarte a sobrevivir. No sólo almacenará grasa, sino que también puede sufrir de ansiedad por comer, fatiga, dolores de cabeza, desbalance hormonal, bajo libido y ¡mucho más! Es más, tu cerebro no puede funcionar bien, si no le das suficiente grasa buena. Hay muchos tipos de grasa. La clave es aprender a darle a tu cuerpo la grasa buena que necesita.

  1. Ser una comedora restringida.

En las asesorías de nutrición de InstaFit, nos hablan muchas mujeres que quieren adelgazar, sin embargo cuando escuchamos sus hábitos alimenticios, nos damos cuenta de que son comedoras restringidas. Los comedores restringidos generalmente batallan mucho más para bajar de peso y casi siempre caen en el famoso rebote.

Una comedora restringida es una persona que controla su apetito con fuerza de voluntad, ignorando las señales internas de su cuerpo. Son más propensas a comer por ansiedad, enojo, miedo o depresión. La clave para llegar a tu peso ideal consiste en convertirte en una comedora intuitiva.

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  1. Estar obsesionada con lo que tú crees que es tu peso ideal.

Durante años viví con la creencia tóxica falsa de que yo debería de pesar 45 kilos (cuando yo pesaba más). Y durante años viví haciendo dietas y exceso de ejercicio abusivo, tomando pastillas para adelgazar, limitando mi placer y totalmente desconectada de mi cuerpo. Nunca parecía llegar a mi objetivo de 45 kilos. A lo mejor bajaba un kilo, pero lo rebotaba a la siguiente semana. A veces me olvidaba del peso, pero me obsesionaba con las medidas (particularmente odiaba mis chaparreras, esa zona el cuerpo entre la pierna y la pompa donde se acumula mucha grasita.) Y así viví durante 15 años. La realidad es que el “peso ideal” con el que yo soñaba, era totalmente erróneo para mi tipo de cuerpo y estilo de vida. Nunca iba a llegar a ese peso ideal, aunque me matara de hambre o me hiciera cirugía (¡¡de hecho llegué a hacerme dos liposucciones cuando tenía 20 años!!). Cuando aprendí que mi verdadero peso ideal era el que ya tenía, mi cuerpo entró en un estado de relajación, me liberé, eliminé la ansiedad por comer, recuperé mi vitalidad y como si fuera broma, ¡¡bajé de medidas!!! El estar obsesionada con un peso que NO iba de acorde a mi tipo de cuerpo, estaba causándole mucho estrés a mi cuerpo. Y ese estrés estaba provocando que yo almacenara grasa y no desarrollara músculo!! ¿Irónico no? La expectativa de lo que tú crees que tu cuerpo debería de ser, puede estar alejándote de tu verdadero peso ideal.

  1. Deficiencia de nutrientes.

Una deficiencia de nutrientes es detectada por tu cuerpo como una amenaza a su superviviencia, en donde lo primero que hará para ayudarte a sobrevivir es almacenar grasa y no desarrollar músculo. Algunos motivos por los cuales las personas sufren de deficiencia de nutrientes pueden ser:

  • Porque siempre están a dieta
  • Porque no saben reconocer cuáles son las necesidades de su cuerpo
  • Porque su plan de alimentación no tiene variedad
  • Porque no incorporan suficientes alimentos reales (comen mucha comida chatarra o alimentos procesados)
  • Porque en el afán de ser prácticos o por falta de tiempo, no incorporan alimentos verdaderamente nutritivos.
  • Por ignorancia: nadie les enseñó a darle a su cuerpo los alimentos que necesita.

Cuando una persona sufre de deficiencias nutricionales puede sufrir de antojos y ansiedad por comer, fatiga, desbalances hormonales, problemas en su sistema inmunológico y digestivo, incremento de peso y mucho más.

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  1. Cuando no te gusta tu vida.

Pregúntate: Del 1 al 10, 10 siendo “me encanta”, 1 siendo “no me gusta nada”, ¿qué tanto te gusta tu vida? ¿Disfrutas tu día a día? ¿Te gusta levantarte en la mañana e irte a hacer tus actividades diarias? ¿Tienes una pasión en tu vida?

Cuando no te gusta tu vida, es más factible que tiendas a depender de la comida para serte mejor, para llenar un vacío, para sentir placer. Por el contrario, cuando te gusta tu vida, cuando vives más, cuando eres feliz, la comida es simplemente te comida. No necesitas comer para sentirte feliz, para apaciguar un dolor, para eliminar una ansiedad.

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Sí, es posible que tengas antojos y que de vez en cuando sientes ansiedad por comer, pero no se convierte en un problema, ni te quita el sueño en la noche, ni te hace sentir culpable. Comes y pasas a la siguiente experiencia. No te obsesionas porque comiste de más, no te das de latigazos porque no “comiste de forma perfecta”.

Por lo tanto, para poder ayudar a una persona a encontrar su peso ideal, primero tengo que ayudarla encontrar qué dimensiones en su vida le están causando estrés y sufrimiento y ayudarla a salir de eso. A convertirse en una mejor versión de sí misma. A encontrar una pasión en su vida. A ser más feliz.

Entre más feliz sea una persona, mucho más fácil será para esa persona adelgazar y mantenerse, sin dietas, sin sufrimiento y sin rebote.

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